¿Estoy sufriendo acoso en el trabajo?

El acoso laboral o acoso moral en el trabajo, o mobbing, es tanto la acción de un hostigador u hostigadores con la intención a producir miedo, terror, desprecio o desánimo en el trabajador afectado hacia su trabajo.

Dicha violencia psicológica se produce de forma sistemática y recurrente durante un tiempo prolongado, a lo largo de semanas, meses e incluso años.

Lo que se pretende es el abandono del trabajo por parte de la víctima —o víctimas—, la cual es considerada por sus agresores como una molestia o amenaza para sus intereses personales.

Hay autores que consideran que si la persona siente hostigamiento psicológico durante un periodo de seis meses con una frecuencia de dos veces a la semana, entonces es víctima del acoso (Iñaki Piñuel, experto en acoso laboral y profesor de la Universidad de Alcalá de Henares).

Existen diferentes indicativos que nos pueden sugerir que la persona está recibiendo acoso en el trabajo:

• Mi superior se niega a comunicar, hablar o reunirse conmigo.
• Me ignoran, me excluyen, o me hacen el vacío, fingen no verme, no me devuelven el saludo, o me hacen “invisible”.
• Me chillan o gritan, o elevan la voz con vistas a intimidarme.
• Me interrumpen constantemente impidiendo expresarme.
• Prohíben a mis compañeros o colegas hablar conmigo.
• Inventan y difunden rumores y calumnias acerca de mí de manera malintencionada.
• Minusvaloran y echan por tierra mi trabajo sistemáticamente no importa lo que haga.
• Me acusan injustificadamente o falsamente de incumplimientos, errores, o fallos, inconcretos y difusos que no tienen consistencia ni entidad real.
• Recibo críticas y reproches por cualquier cosa que haga o decisión que tome en mi trabajo con vistas a paralizarme y desestabilizarme.
• Desvaloran mi esfuerzo profesional, restándole su valor, o atribuyéndolo a otros factores.
• Intentan persistentemente desmoralizarme mediante todo tipo de artimañas.
• Evalúan mi trabajo y desempeño sistemáticamente de forma negativa de manera inequitativa o sesgada.
• Me asignan sin cesar nuevas tareas o trabajos, sin dejar que termine los anteriores, y me acusan de no terminar nada.
• Me asignan tareas o trabajos absurdos o sin sentido.
• Me asignan tareas rutinarias o sin valor o interés alguno.
• Me humillan, desprecian o minusvaloran en público ante otros colegas o ante terceros.
• Se intenta buscarme las cosquillas para “hacerme explotar”.
• Hacen burla de mí o bromas intentando ridiculizar mi forma de hablar, de andar, o me ponen motes.
• Se hacen bromas inapropiadas y crueles acerca de mí.
• Me privan de información imprescindible y necesaria para hacer mi trabajo.
• Limitan malintencionadamente mi acceso a promociones, ascensos, cursos de formación o de capacitación para perjudicarme.
• Me asignan plazos de ejecución o cargas de trabajo irrazonables e inusuales.
• Modifican mis responsabilidades o mis cometidos sin comunicármelo.
• Me lanzan insinuaciones o proposiciones sexuales directas o indirectas.

Si estás sufriendo alguna situación de las anteriores, no dudes en ponerte en contacto con un profesional-psicólogo, ya que el tiempo es una variante importante en los temas de acoso.

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